domingo, 29 de abril de 2012

PAUL KRUGMAN Y LOS ZOMBIES



El premio nobel de economía Paul Krugman lo dice con toda claridad:
"La austeridad, un cuento de hadas que llega a su final: Durante los últimos dos años, casi todos los dirigentes de Europa y muchos políticos y expertos de América han estado subyugados por una doctrina económica destructiva. Según esa doctrina, los gobiernos no deben responder a una economía gravemente deprimida con las recomendaciones de los manuales -mayor gasto para compensar la menor demanda privada- sino con austeridad fiscal, recortando brutalmente los gastos para equilibrar sus presupuestos. Desde el principio, los críticos advirtieron que la austeridad en una depresión sólo agravaría esa depresión. Pero los "austeristas" insistieron en que ocurriría lo contrario. ¿Por qué? ¡Confianza!"

Y Paul Krugman tiene razón, obvio. Pero la verdad es que el euroescepticismo de Krugman es relativamente reciente: data de fines del año pasado, como él mismo lo reconoce en esta nota.
Ocurre que no es sólo la austeridad el problema de Europa, y por eso en este blog nos declaramos euroescépticos allá por junio de 2008. Nos decía Fibrilatus:
Los últimos avances y decisiones han tenido efectos colaterales evidentes: el euro ha sido un gran factor inflacionista, la política económica está predeterminada con independencia de las características particulares de cada país, constituyendo un corsé insalvable.
Nuestro famoso bienestar se tambalea con ideas preindustriales como la última propuesta del tiempo de trabajo a 65 horas semanales. Entregado todo el entramado europeísta a las multinacionales, al mercado, al mundo financiero y a la competencia global, a los ciudadanos sólo nos queda el pataleo y el escepticismo.

Pero volvamos a Krugman, que finaliza así su columna en el New York Times: "De manera que ahora vivimos en un mundo de políticas económicas zombis... políticas que deberían haber caído ante la evidencia de que sus premisas están equivocadas, pero que siguen su avance arrastrando los pies. Y nadie puede adivinar cuándo terminará este reinado del error"

Increíble pero real: elegí hace dos semanas el término zombie para describir a Rajoy y sus políticas en España: Acá está la prueba.

No creo que Paul Krugman esté leyendo este blog. Pero debería hacerlo.