sábado, 28 de marzo de 2009

EL BAILE de ETTORE SCOLA


No sé que me pasa hoy... siento la necesidad de distenderme, de alcanzar la "paz social" de la que habla el Episcopado y que tan rápido "acataron" los patrones rurales.

Por eso retomo mi sección preferida: "Las mejores escenas de las grandes películas". Y lo hago con esta joyita: EL BAILE (1983) del director italiano Ettore Scola. ¡Qué película!

Recuerdo que ví esta película cuando iba a los últimos años de la secundaria en un cine ya desaparecido de San Miguel de Tucumán dedicado al cine-arte: el Cineteca. ¡Qué goce estético! ¡Qué placer intelectual inolvidable de mi adolescencia!

Y eso que esta película no tiene diálogos. Es la música su principal protagonista: se reflejan casi cincuenta años de la historia de Francia (década del 30, ocupación nazi y posterior liberación, el mayo francés y el triunfo del individualismo entre otros hitos) a través de las canciones, modas de época y las caras de personajes logradísimos que habitan un salón de baile parisino.

Aquí describen bien el comienzo: Lentamente, comienzan a ingresar mujeres tan dispares como caracteres psicológicos existen: la histérica, la tímida, la desaliñada, la femme fatal, la anciana, la enamoradiza, aunque todas pendientes de su aspecto a través del espejo del salón. Luego de arreglarse superficialmente, las mujeres se sientan en cada mesa a la espera del sector masculino. Segundos después, una gran cantidad de hombres aparecen en el salón e imitan a las damas en la confirmación de su belleza exterior en el espejo. También el grotesco se manifiesta en ellos: se pueden encontrar el gordo, el tímido, el extrovertido, el anciano, el de anteojos, el dandy, el negro, el alto sin gracia, entre otros.

Y empieza el baile... no se lo pierdan: