lunes, 25 de mayo de 2009

AHHHHHHHHHHHH !!

Percibí cierto nerviosismo estos días. Más que eso diría, es como si el aire y hasta el papel de ciertos diarios olieran a miedo.

Miedo no exento de auto reproche por no haber dado, oportunamente, el tiro de gracia al gobierno nacional. Perciben que la presa se les escapa, que el león se lamió las heridas y ahora va por los cazadores...

Eduardo Van Der Koy advierte que el viento sopla al revés de lo esperado:

“Un soplo de alivio circuló la última semana en Olivos. Esa sensación fue recogida por visitantes frecuentes de la residencia. Todos vieron la nueva versión amaestrada de Néstor Kirchner. Un hombre confiado sobre los tiempos que vendrán. ¿Mejoró el gobierno de Cristina Fernández? ¿Mejoró acaso de forma súbita el humor social? No hay evidencia de que algo de eso pueda haber sucedido o esté sucediendo. Ocurrió simplemente que Kirchner recibió un puñado de mejores augurios electorales. ¿Cuáles? La posibilidad de que finalmente alcance a vencer en Buenos Aires. Esa posibilidad significa para el ex presidente su última boya política. Tres encuestadores que hasta hace dos semanas hablaban de una marcada paridad entre el kirchnerismo y el PJ disidente denuncian ahora una ventaja para Kirchner y Daniel Scioli. Una diferencia que oscilaría entre los 3 y 5 puntos que, a 35 días de los comicios, no puede considerarse definitiva. La novedad se estaría produciendo por una combinación de fenómenos. La marea de votos contra los Kirchner continúa inmutable en el interior bonaerense, pero la oposición estaría dividiendo cada vez más esos votos”

En diario Perfil se ataja Nelson Castro:

He aquí las conclusiones de tres encuestas: una, oficialista; otra, opositora y una tercera, independiente. En provincia de Buenos Aires está ganando Néstor Kirchner. La diferencia con Francisco de Narváez va de 3 a 6 puntos. La gran ventaja la sigue sacando, el Dr. Kirchner, en el segundo cordón del Conurbano bonaerense. Una de las encuestas señala un detalle: allí, el 60% de los encuestados cree que él es aún el Presidente.

Se está esbozando un rechazo al ostentoso gasto proselitista de Unión-PRO. Desde el sector de Felipe Solá, soslayado del centro de la acción, vienen advirtiendo que el enfoque de campaña pergeñado por De Narváez es equivocado, ya que es poco significativo para gran parte del electorado peronista que, además, lo conoce poco. Las candidaturas testimoniales están provocando el efecto favorable al oficialismo, buscado por Néstor Kirchner, tanto en La Plata como en Mar del Plata.



Ante este panorama, el Grupo Clarín reacciona como esos brujos que danzan de manera frenética para espantar al demonio: el canal TN pone a cada rato (juro que esta mañana lo vi tres veces en el lapso de una hora y media) un spot “de propaganda” de un programa de su canal con una conversación entre Mauricio Macri y Morales Solá donde ambos afirman que se terminó el ciclo kirchnerista y se divierten con ello. Una suerte de deja vú, aunque más refinado y menos explícito, del diálogo reciente entre Mariano Grondona y Biolcati.

Esta publicidad lo explica bien:



Mario Wainfeld lo pone más claro: “Allá por marzo, los popes del G-7 patronal leían al Gobierno en retirada. La re-estatización del sistema jubilatorio se miraba como un manotazo de ahogado. El adelantamiento de las elecciones como una confesión que anticipaba una caída fenomenal. El promedio entre ambas, como una acelerada pérdida de poder. Esas profecías son elaboradas por gurúes que están al servicio de los capitanes del capitalismo criollo, quienes cometen el recurrente error de creer las falacias de autoridad que ellos mismos promueven. Los dueños del poder fáctico tienen sus diarios de Yrigoyen. Más de una embajada (incluida la Embajada) compartía esa perspectiva, no plasmada al día de hoy.

El ex presidente está convencido de que las encuestas que lo dan ganador en Buenos Aires por una diferencia de entre 6 y 9 puntos se quedan cortas, que se amesetó (con propensión a la baja) la intención de voto de Francisco de Narváez. También ostenta sondeos que vaticinan que en Mendoza la contienda es bastante más pareja, a contrapelo de los vaticinios más extendidos. Y, más allá del relativismo de las encuestas prematuras, juega al optimismo de la voluntad. “Se puso a caminar, habla con la gente, se acerca, los escucha, los toca, les habla, se puso el overol”, describe un compañero, que conoce al dedillo el territorio que fatiga a diario, precedido por un abdomen considerable y macizo. Según los augures de Olivos, “se está creciendo en el primer cordón y en el segundo somos imbatibles”. Un par de dirigentes opositores que también recorren esos lares, hablando en confidencia con este diario, reconocen el ascendiente que tiene Kirchner en los barrios populares.


Y si… como dijo Lucas alguna vez:


1 comentario:

Anahí dijo...

Muy bueno, ya lo subo al fb