martes, 14 de diciembre de 2010

ANCA JULI: UN PARAISO EN TUCUMAN


Como para distender el clima "apadrinado" de los últimos días, como bien señaló Cristina, viene bien un post "cuasi turístico".
Como no todo es militancia "virtual", mi función pública me llevó la semana pasada a la Comuna de Anca Juli, donde junto con el Secretario de Grandes Comunas, Dr. Daniel Leiva, debíamos representar al Ejecutivo Provincial en la "fiesta de la virgen" del 8 de diciembre pasado. Dicha celebración tiene una gran importancia para los aislados habitantes de estas comunidades de alta montaña, que concurren en caballo desde los más recónditos lugares de los cerros para poder estar allí.

Este bellísimo rincón de Tucumán se encuentra a 2.600 metros sobre el nivel del mar y es el límite Oeste del departamento Tafí Viejo. Por su inaccesibilidad, está fuera de los circuitos turísticos e incluso es conocido por pocos tucumanos, ya que sólo se puede llegar en avioneta (tiene una pista de césped de 1200 metros, como se ve en la foto de abajo), a caballo luego de 6 horas desde el Ñorco o haciendo trekking por senderos de cornisa, selváticos y cruzando ríos.


En esta comuna viven 19 familias, rodeadas de altas montañas, casi totalmente aisladas. Su extensión territorial es de 800 kilómetros cuadrados, su población apenas llega a las 1.100 personas aproximadamente. La curiosidad (aunque si lo piensan un poco no tiene nada de raro) es la gran cantidad de hijos que tienen las familias, pero las palmas se la llevan los Salazar del paraje de "Las Arquitas", quienes probablemente constituyan un récord mundial pendiente de reconocimiento: son 24 hermanos del mismo padre y madre y nacidos de a uno en uno (nada de mellizos ni trillizos), de los cuales conocí a 4 en Anca Juli: la hija mayor tiene 44 años y su madre falleció el año pasado a los 61 años.

La fiesta en ese precioso entorno tiene un encanto inigualable: los caballos de los lugareños esparcidos en todo el caserío, el entusiasmo de los chicos de la escuela, los musiqueros con sus violines y bombos, los cohetes, las empanadas, los corderitos: en Buenos Aires no se consigue...


La delegada comunal, Silvia Chiarello, recibe con esmerada hospitalidad a todos los visitantes en su estancia "Anca Juli": algo así como "el lugar donde está el paraíso": el casco colonial tiene 150 años de antigüedad y coexiste en armonía total con la naturaleza circundante: árboles centenarios, ríos, verde por todos lados. Pero algo en particular me impresionó los sentidos: el murmullo del agua por todos lados. Los canales, el río y la vertiente que brota a metros del casco conforman un equilibrio que sólo vi en la Alhambra de Granada.

Lamentablemente, y a pesar de estar prohibido, el ruido ocasional de los enduristas quiebra la armonía. Pero no sólo eso, el paso de las motos por las sendas de montaña ocasiona erosión y corre a la fauna para lugares alejados. Muchos enduristas, lo sé, actúan "con buenas intenciones" y suelen lavar sus conciencias llevando ropa o caramelos a los chicos. Sin embargo, no conocí ningún lugareño que les tenga simpatía.

En fin... pequeñas anécdotas sobre un rincón perdido de Tucumán que vale la pena conocer.

11 comentarios:

JJL- Juventud Justicialista Libertaria dijo...

COMPA MUY BUENO EL BLOG, ESTE TMB ES TUCUMANO, SI PODES AGREGANOS,ABRAZO GRANDE

Nerd Progre dijo...

Un día habrá un tren de alta velocidad, y volveré a Tucumán... :)

Por ahora "es lejos y hace calor". Pero qué linda es...

FC
PD: Tu comentario sobre los locos de las motos me hace acordar a un programa que se emitía por cable dedicado a los locos de las 4x4, dedicados a arruinar todo bello paisaje con sus travesías en caravana, sólo para demostar que son pulenta y tienen camionetas todo terreno.

Aldo Ulises Jarma dijo...

Juventud Justicialista Libertaria: ya los agregué al blog roll.
Nerd Progre: Y bueno... alguna vez se dará tu visita a Tucumán.
Abrazo.

Silvana dijo...

Hermosas postales de mi provincia! Me gusta que también utilices esta herramienta para que se conozcan estos lugares tan lindos que existen en Tucumán.

Lo de la cantidad de hijos tiene una explicación: en ésa época no existían ni internet ni tele ;-)

Saludos!!!

MiTucuman dijo...

¡¡¡Qué lindo que es MiTucumán!!!!
Muy bueno el relato y la fotos que lo acompañan

sergio fabio dijo...

esta bueno todo muy bueno, hasta que hablas de los enduristas, estas muy equivocado cuando no llegan los del gobierno , andan los enduristas y siempre que fui me recibieron de lo mas bien, esperando que reveas tu opinion sobre los enduristas, un saludo cordial. sergio fabio

Aldo Ulises Jarma dijo...

Sergio Fabio: ¿Me imagino que habrás visto también el cartel de "Prohibida la entrada a enduristas"? Por lo visto no le haces mucho caso...

Jose Javier de la Cuesta Avila dijo...

Conoci Anca Juli a fines de ka decada del 1930 cuando la estancia era propiedad de mis abuelos Avila y nosotros "veraneabamos" alli y en Chasquivil. Una de las caractersiticas era la fabricacion de un afamado queso "Tafi-Avila" que solo se vendia en la Confiteria Royal frente a la Plaza Independencia. El mayor recuerdo era su escuela ubicada en el costado de la "sala" donde llegaban los alumnos montados en sus caballitos criollos, Sin dudas esas estancias eran refugio de paz y alegria y sus habitantes compartian sueños y distancia. Chasquivil era una "merced real" que se remontaba al tiempo de fundacion de Tucuman. Gracias
Jose Javier de la Cuesta Avila

Aldo Ulises Jarma dijo...

José Javier: me alegro que mi post te retrotrajera a esos años, además de que arrimaras tus recuerdos que aportan a la historia de Tucumán.
Abrazo.

Anónimo dijo...

Señor Jarma:

Después de mucho tiempo, al entrar en esta pagina, he leído su mensaje que agradezco. Anca Juli esta en mis recuerdos de chico y ha sido parte de la tradición familiar. Mi recuerdo me lleva al viaje a caballo desde Vipos para llegar a Anca Juli junto con el "mozo de mano" de mi abuelo Javier Ávila (Benjamín Ávila). Nunca olvidare las misiones desde el Colegio Sagrado Corazón a cargo del Padre Grane y el Padre Martínez. Pero en especial como tema emotivo, la maestra de la escuela rural que enseñaba todos los grados con simpatía después de izar la bandera. Había dos placeres que solo allí se podían dar: uno era el dulce de leche que en una paila de cobre tomaba su color cobrizo y otro los quesillos con sus puntas con una gota de leche que se oreaban colgados de las cañas. En aquel tiempo, frente a la sala, muy lejos, estaba la casa de la familia Pistan, llena de chicos y alegría. Anca Juli y Chasquivil formaban una misma unidad que producía carne y quesos que se vendían en Tucumán. Algo impresionante era en las noches mirar una luna enorme y escuchar los mugidos de los toros que parecían venir de todos lados. Creo que estos recuerdos son pinceladas de un tiempo que ya se fue pero que aun se anida en el corazón de algunos. Gracias.¡¡¡

Christian Rivet dijo...

Señor Jarma:
Como relata el post anterior, Anca Juli tambien esta en mis recuerdos de la niñez. Mi tio abuelo don Luis Soaje compro la estancia probablemente al Sr Avila. Muchos veranos pasados allí, recuerdos imborrables. No me explayo mas al respecto ya que el post anterior lo dice todo. Una sensación agridulce me embarga ya que la historia no termino nada bien para mis tios abuelos, gente de las de antes que sellaban un trato de palabra y apreton de manos. Mi tio abuelo, don Luis Soaje en sus últimos años aquejado por una enfermedad terminal conoce al sr (x decirlo asi) Chiarrello y entabla una temprana amistad. Preocupado x la suerte de mi tia abuela y su hija adoptiva que vivian en la estancia, hace un trato con esta persona y le vende Anca Juli en varias cuotas y con la condición de dejar vivir ahí a mi tía e hija hasta sus ultimos dias. Lo que sucedio no fue lo mejor...mi tio abuelo muere al tiempo (aprenas habian cancelado muy pocas cuotas) y esta persona hecho a mi tia abuela e hija de la estancia y jamas pago nada mas. Se hicieron reclamos judiciales pero, como siempe que intervienen abogados familiares...nunca se llego a nada.
Vale este articulo como reconocimiento a mis tíos y toda su labor social en la zona todo el tiempo que fueron propietarios...ellos construyeron la capilla y consiguieron que los 8 de diciembre fuera un sacerdote a bautizar y casar a la gente. Tambien edificaron el dispensario y conseguían donaciones de remedios para la comunidad y los lunes iban en el helicóptero provincial un medico y un dentista. También colaboraron mucho con la escuela.
En su momento dieron trabajo a muchos hogares de la zona al crear la comuna de Anca Juli.
En fin...ojala alguien algun dia les de el reconocimiento que se les debe...y otros usurpan.
Saludos