
Nueva sección de este blog: la difícil e ingrata tarea de señalar (sí, de botonear) a todos aquellos que la tienen adentro.
Empezamos con dos clásicos: el super agente 86 y la agente 99.
Continuará...
Los invito. Adelante. Encontrarán aquí mis causas, azares y luchas, mis amores y pequeñas magias inútiles. Al fin y al cabo nunca es tarde para encender una llama: hoy es siempre todavía, toda la vida es ahora. Vamos, que este mundo nos exige correr para permanecer en el mismo lugar. Pasen: les dejo el tiempo, todo el tiempo…
2 comentarios:
¿Le pagará bien De Larvaez por escribir semejantes infamias en su pasquín?
En cuanto a la gorda abrigo la esperanza de que se cruce con algún ballenero japonés que pase por Punta del Este y la arponee.
Lo de carrio es una cosa que no se, me revuelve las tripas.
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