lunes, 21 de abril de 2008

LOS SOLES OSCUROS DE TOMÁS ELOY MARTINEZ

Confesión inicial: A lo largo de mi vida llevo leído varios libros de Tomás Eloy Martínez: La novela de Perón, Santa Evita, El sueño argentino y, finalmente, El Vuelo de la reina. Todos me encantaron, a tal punto que si tuviera que hacer una lista de los 10 mejores escritores argentinos sin duda que Eloy Martínez estaría entre ellos.
Hecho este necesario reconocimiento, es que me resulta especialmente doloroso, incluso como comprovinciano, hacer pública la enorme decepción y tristeza que me vienen produciendo sus últimos artículos periodísticos.

La tentación autoritaria: bajo ese atrayente título Tomás Eloy Martínez (lo llamaré de ahora en más Tomás), publicó una reciente nota en el diario El País de España (que antes había salido en el diario La Nación), de la cual quiero destacar y analizar algunos párrafos, a mi juicio notoriamente “desafortunados”.
La línea de pensamiento dominante en el artículo de Tomás busca identificar a la Presidenta Cristina como “intolerante, autoritaria y hegemónica”. Señala así:
“Pero el cambio de modelo económico exige también -y quizá sobre todo- un cambio radical de modelo político. O, si se prefiere, una renuncia definitiva a la consolidación de un pensamiento único que se exaspera cuando el menor atisbo de disenso asoma la cabeza”
“Lo que se discute es la intolerancia que se le escapa en las improvisaciones, el afán de poder hegemónico que asoma en el pliegue de sus palabras y de sus actos”
“Le queda por recorrer la parte más larga y la más ardua del camino. Todo le resultará más fácil si, mientras avanza, deja caer los lastres de la tentación autoritaria
Este razonamiento no es una originalidad de Tomás; ni siquiera obedece a los cuatro discursos recientes de Cristina en el medio del conflicto con el campo, de ninguna manera. Todavía Cristina no era presidenta (setiembre de 2007) cuando sostuve en un artículo titulado oposición informativa era kirchner lo siguiente: “La arquitectura informativa elegida, esta vez tiene sus propias palabras clave: hegemonía, autoritarismo y baja calidad institucional. Dejando de lado discusiones filosóficas, semánticas y políticas acerca de qué se entiende por hegemónico y por calidad institucional; lo que es seguro es que se hace complicado hablar de hegemonía cuando en la ciudad de Buenos Aires gobernará la derecha y en Santa Fé el socialismo, en San Luis Rodríguez Saá, en Neuquén el sucesor de Sobisch y en Tierra del Fuego el ARI, por ejemplo. Además, ¿acaso no mejoró la calidad institucional con una Corte Suprema integrada por reconocidos juristas como Eugenio Zaffaroni, Carmen Argibay, Elena Highton de Nolasco y Ricardo Lorenzetti?”
Unos meses después, profundicé esta línea de pensamiento en neoinstitucionalismo o neogarquismo, al cual remito.
¿Te acuerdas Tomás lo que decías en tu libro “El Sueño Argentino”? Te lo recuerdo: “Escribir no es ya oponerse a los absolutos, porque no quedan en pie los absolutos. Nadie cree ahora que el poder es un bastión homogéneo
¡Qué gran verdad Tomás!

El lugar común: No se priva usted Tomás de caer en el lugar común de afirmar que los discursos de Cristina generaron divisiones en la sociedad:
“Su apelación excesiva al fantasma de un golpe de Estado es, sin embargo, peligrosa porque podría servir como caldo de cultivo para acentuar divisiones que ya han sido enterradas
“La presidenta ha insistido en que gobierna para toda la comunidad, sin distinciones. Pero fue ella misma quien, en su discurso del 25 de marzo, empezó por establecer diferencias entre los que llamó "piquetes de la miseria, que cortaron calles y rutas por falta de trabajo", y "los piquetes de la abundancia", que atribuyó a "los sectores de mayor rentabilidad"

¡Ay, Tomás! ¿Las divisiones ya fueron enterradas en este país? ¿Son iguales los piquetes del 2002 a los agropiquetes sojeros del 2008? ¡Por favor, Tomás! Me obligas a ser autoreferencial: la verdad que cuando releí este artículo que escribí en enero de 2007 sentí algo de miedillo por lo profético del mismo. Allí decía cosas como esta:
“Así entramos en el año 2007: con un presidente que ya se ganó un lugar destacado en la historia argentina, pero que sabe claramente cual será la demanda popular que vendrá: la redistribución de la riqueza nacional, y no la “calidad institucional” como quiere hacernos creer la derecha política y cierta derecha periodística.
Y si algo aprendimos de las políticas neoliberales de los años 90 es que la teoría del derrame no funciona. Por muy bien que marche la macroeconomía, si no se profundizan las medidas económicas e impositivas con un claro contenido popular, la brecha entre ricos y pobres no sólo no se modificará sino que se ampliará.
Ahora bien, ¿Cuándo será el momento de acometer este gran desafío de la redistribución de la riqueza? No lo planteo como enigma, porque los enigmas hablan entre sí y nos dejan fuera de su conversación. Lo planteo como una simple cuestión de perspectivas.
Si nos atenemos a las opiniones del presidente Kirchner, ese momento llegaría cuando Argentina atesore aproximadamente U$S 50.000 millones de reservas…
Y ese momento y ese jugador no será otro que el próximo presidente de los argentinos. Sea que resulte reelecto Kirchner o sea Cristina quien deba profundizar los cambios para que lleguen a mucha más gente, difícilmente alcance con un nuevo llamado a la concertación plural: los intereses a tocar no serán menores y muchas veces serán coincidentes con los de la derecha política o de quienes representan.
No creo que sea factible irrumpir en un mejor porvenir para las clases medias y populares de este país sin algo de tumulto y conflicto.

Recientemente, un Escriba nos arrojaba luz sobre el particular:
"Ahora vemos en vivo y en directo qué ocurre cuando se tocan las rentas extraordinarias de un sector. Se producen fuertes tensiones. Se trata de tensiones que revelan las divisiones existentes en el país… Ay, se me escapó una mala noticia, pero alguien tenía que darla: Cristina Kirchner no divide a los argentinos. ¡Los argentinos ya estamos divididos! Y para peor ¡es una fantástica novedad!
Porque estamos divididos entre quienes les interesaría tener un país para todos y quienes no. Quienes entienden que es legítimo que haya transferencias de un sector a otro y quienes no. Quienes solo piden “no me saques la mía y si me la sacás, haceme la ruta acá en la puerta de casa” y quienes entienden que “redistribuir” implica quitarle a unos para darle a otros. Incluso para sacar del campo y ponerla en la Ciudad. Quienes creen que es legítima una medida de fuerza patronal por tiempo indeterminado con cortes de rutas nacionales y quienes no. Quienes creen válida la acción del Estado democrático y quienes no. Quienes consideran algo deseable que se logre alguna vez una distribución igualitaria del ingreso en la Argentina y quienes se llenan la boca hablando de eso pero piden a la vez dejemos-tranquilos-a-todos. Y así se puede seguir. No hablo aquí en ningún momento del Gobierno, que sus buenas cuentas pendientes tiene, como todos sabemos. Hablo del resto. De los que estamos divididos."

Me viene a la mente una frase de Arturo Jauretche sobre el peronismo: “se lo combatía invocando sus errores pero se lo quería desplazar por sus virtudes”


La resistencia: Con este término se refiere Usted, Tomás, al feroz lock out patronal llevado adelante por los agropiqueteros desabastecedores:

"A sólo cien días de asumir el gobierno de Argentina, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner afrontó un paro de las organizaciones campesinas que duró 22 días, el más largo de este tipo en la historia del país. El paro dejó a Argentina sin sus alimentos básicos: carne, leche, frutas, verduras.
Los 22 días de resistencia del sector más tradicional de la economía argentina…"



Es decir, Tomás, que ahora la Sociedad Rural Argentina es “una organización campesina” y los terratenientes sojeros llevan adelante “la resistencia” del sector más tradicional de la economía argentina…
¡Qué lindo Tomás! Francamente me parece que nos querés tomar el pelo o tratarnos de boludos…
Pero no quiero salirme de “la academia”, prefiero citar a los que saben. Me refiero al profesor George Lakoff de la Universidad de Berkeley, traducido al español por Fernando Cassia, que te desenmascara con precisión:
"El lenguaje siempre conlleva adjunto lo que se denomina "encuadre" (framing). Cada palabra es definida en relación a un conjunto conceptual. Por ejemplo, si se usa la palabra "pueblada" o "sublevación" esas palabras llevan implícita la idea de que la población está siendo gobernada de manera injusta, o al menos lo asume, y que la gente que se subleva están intentando sacarse de encima a esos injustos gobernantes, que podría considerarse algo bueno. Eso es un "encuadre" linguistico.
Si luego de eso, uno agrega la palabra "votantes" detrás de "pueblada" o "sublevacion" usted obtiene un significado metafórico diciendo que los votantes son los oprimidos, que el gobierno es el opresor, y que ahora que se los han sacado de encima las cosas están bien. Todo eso viene implícito con el simple título de la nota "Pueblada de votantes", cosa que la gente normalmente lee y no se da cuenta. Pero todas esas cosas son utilizadas y pueden ser afectadas por los periodistas y muchas veces, por los políticos en campaña también.
Entonces, proyecte esta visión del mundo en una nación y verá que a la derecha, los "buenos ciudadanos" son los disciplinados - aquellos que ya tienen un buen pasar econonómico y o bien consiguieron su independencia económica y auto-suficiencia, o van camino a ello. Los programas sociales, vistos desde la derecha, "malcrian" a la gente al darles cosas o servicios que no se han ganado con su propio esfuerzo, y manteniéndolos dependientes. El gobierno, visto desde esta visión del mundo, sólo tiene como objetivo "proteger a la nación", mantener el orden, administrar justicia (castigo) y promover el desarrollo de los negocios privados. De esta forma, la "gente disciplinada" se transforma en auto-suficiente. El progreso económico es visto como indicador de auto-disciplina. Los impuestos mas allá de lo mínimo necesario para mantener este tipo de Estado es considerado un robo a los buenos , los disciplinados que se lo han ganado con su esfuerzo, y llevados como una recompensa injusta a los inadaptados que no se lo han ganado.

¡No puedo ponértelo mas clarito Tomás! ¡Usar la palabra “resistencia”! Lindo “encuadre”, diría Lakoff.
Me da miedo pensar qué palabras utilizarías para referirte a los GARCACEROLEROS. ¿Hablarías de una sublevación en Recoleta, Palermo y Caballito?
Uy… perdón Tomás. Sin darme cuenta estoy dividiendo a los argentinos… porque en este país no podés hacer sonar una cacerola para apoyar el desabastecimiento producido por un lock out patronal de uno de los sectores que más guita ganaron en el país en los últimos años, que ya te tildan de garca. ¡Así no vamos a sacar adelante a la Argentina!

Libertad de prensa: No podía faltar este tópico en tu artículo:
“La presidenta se ha quejado con exceso de los desacuerdos con que algunos medios de prensa han recibido sus decisiones y sus mensajes. Hace mal, porque la libertad de expresión es uno de los atributos fundacionales de la democracia y el sustento imprescindible de las instituciones. Si está tan segura de que sus medidas son correctas, no tiene por qué irritarse”
Supongo Tomás que respetarás a nuestro comprovinciano Juan Bautista Alberdi. Mirá lo que decía Alberdi de la prensa:
“Hablar de la prensa es hablar de la política, del gobierno, de la vida misma de la República Argentina, pues la prensa es su expresión, su agente, su órgano”… “La prensa como elemento y poder político, engendra aspiraciones lo mismo que la espada”
Lo dice también con precisión el español David de Ugarte en su libro El Poder de las redes: “Detrás de toda arquitectura informativa se esconde una estructura de poder” Me imagino, Tomás, que como “viejo periodista” no podés desconocer ese dato. Al menos, un personaje tuyo de la novela “El vuelo de la reina” no lo desconocía cuando decía: “En el periodismo no puede haber malos entendidos. Sólo hay malas y buenas intenciones”

A propósito de ello, qué te parece que TN haya titulado: “Enfrentamientos entre piqueteros y manifestantes” ¿Ciudadanos de segunda versus ciudadanos de primera? O qué se haya dividido la pantalla mientras hablaba la presidenta Cristina para mostrar al mismo tiempo los insultos de los agropiqueteros ¿lo viste en el primer mundo? Resulta difícil no estar muy enojado.
Y es que los medios ultraliberales son los primeros en saltar cuando un gobierno contradice al poder. Son la gente que ha cagado a este país: desde las fuerzas armadas hasta el sistema financiero, pasando por los intereses oligárquicos más tradicionales de ideología ultraliberal. Y hay medios que responden estrictamente a esos intereses y siempre lo han hecho. Hablan de libertad de prensa cuando les joden sus intereses, pero cuando hubo gobiernos totalitarios se bajaron los lienzos y no tuvieron ningún problema con nada. ¿O no Tomás?


Escala de valores: Reconozco que todo lo anterior es mera discrepancia ideológico – política. Pero este párrafo de tu artículo en el diario “El País” me pareció francamente deplorable:
"Los 22 días de resistencia del sector más tradicional de la economía argentina tienen consecuencias más graves que el desabastecimiento y las incertidumbres de la población. CFK tuvo que cancelar o postergar su viaje a Londres, el primero de una agenda internacional en la que cifraba sus sueños de estadista. Puso al descubierto un resentimiento creciente con las críticas de la prensa a su gestión"
¿Así que la cancelación del viaje a Londres y las críticas a la prensa son más graves que el desabastecimiento y las incertidumbres de la población? ¡Mirá vos, Tomás!

Encontré este “dato curioso” en eblog (del periodista Lalo Zanoni: premio estímulo TEA 2006 al mejor periodista en “medios digitales”): "El suplemento (cultural) de La Nación será dirigido por el periodista y escritor Tomás Eloy Martinez. Pero su hijo, Javier Martínez ahora anda en pareja (salieron en fotos en Caras en el verano) con Esmeralda Mitre, hija de Bartolomé, Director de La Nación. El otro hijo de Eloy, Ezequiel, escribe en Ñ, que competirá con La Nación. La cultura oficial, en pocas familias"
¿Lindo dato no? Al menos tus hijos te dirán: ¡Grande Pá!

El que seguro no piensa lo mismo es el periodista Claudio Díaz, recientemente despedido por el diario Clarín por su delito de pensar diferente que los dueños del multimedios (la famosa “prensa libre”), que en un fragmento de su carta de renuncia sostiene:

“Yo efectué una dura crítica a lo que se da en llamar el Grupo Clarín y acentué, particularmente, lo que a mi criterio había sido una clara manipulación informativa durante la cobertura del conflicto Gobierno vs. Campo, tanto por parte del diario como de Canal 13 y TN.
En este caso no hice más que expresar, libremente, la vergüenza que me provocó -como periodista pero también como simple ciudadano- el ejercicio "periodístico" del Planeta Clarín y sus satélites.
La reacción por parte de la empresa, como es de suponer, fue inmediata. Y hasta la consideré razonable. Es más: a uno de los colegas aludidos, Julio Blanck, le dí explicaciones acerca de por qué yo lo incluía en una lista de hombres de prensa que –desde mi punto de vista- sostienen un discurso "progresista" pero le terminan haciendo el juego al llamado establishment.”

¿Te suena Tomás? ¿Viste esa gran película llamada “Los Sospechosos de Siempre”? Allí un personaje, Kaiser Sozé, resumía muy bien la estrategia de los generales multimediáticos: “El mayor engaño del diablo es hacer creer que no existe”.


En algo tenías razón Tomás, cuando en “El sueño argentino” decías: “No hay nada más difícil que ser contemporáneo de uno mismo”

4 comentarios:

walter besuzzo dijo...

Tomás Eloy Martínez, la prosperidad y la violencia
Por Walter Besuzzo
Publicado digitalmente: 18 de mayo de 2006
Don Arturo Jauretche se hubiera regocijado con las últimas declaraciones de Tomas Eloy Martínez que los cenáculos culturosos reprodujeron con una falta de lectura crítica extraordinaria.

Pero vayamos por partes: el jueves 20/04/06 en la inauguración de la Feria del Libro le recrimino la ausencia del Presidente de la Nación afirmando que Sarmiento o Mitre no hubieran faltado a la cita porque ambos se preocuparon por los libros y no por la espada. Curioso olvido el de este civilizado escritor, a Sarmiento le preocupaban los libros, pero también la sangre de sus opositores: "No trate de economizar sangre de gauchos... Es lo único que tienen de humanos. Este es in abono que es preciso hacer útil al país..."

Asimismo olvido las palabras de su también civilizado, culto y preocupado por los libros don Bartolo Mitre que sacrificó mas de 700.000 argentinos en una Guerra absurda con el Paraguay al servicio de los intereses de la Corona Británica": ¿Cuál es la fuerza que impulsa nuestro progreso? Señores, es el capital Ingles"... Podemos deducir que Don Bartolo no solo creía en los libros como razón de estado..."Brindo por el fecundo consorcio del capital ingles y el capital argentino".

En el posterior reportaje en la revista Ñ, Martinez manifiesta "una oposición violenta a las verdades absolutas" no aclara si su violenta posición es de la magnitud de sus admirados citados arriba, a quienes les perdona deslices como vanagloriarse de la persecución a sus opositores.

Ahora bien, según el renombrado escritor la simiente del autoritarismo no son esos perseguidores de gauchos sino el mismísimo Perón, al que tanta hoja le dedicó y tanto rédito económico le produjo. Es curioso que para Eloy Martínez, la Argentina de 1880 a 1930 sea una Argentina próspera y admirada por él. Curioso es que no descubra violencia en la redacción de la ley 4144: "El Poder Ejecutivo podrá proponer la salida de todo extranjero cuya conducta comprometa la seguridad nacional" (Ley de Residencia). Un tanto proscriptiva la próspera Argentina que admira Tomás Eloy.

Esta especie de disección, tan antojadiza como arbitraria, de Perón que resultó dicho reportaje olvida meticulosamente hacer mención del 17 de octubre de 1945 como expresión espontánea pero madura de un pueblo perseguido, otrora, por el civilizador Sarmiento. Hablando de libros y su necesidad no estaría mal recordar a Raúl Scalabrini Ortiz que desmanteló las trampas pergeñadas por los prósperos admirados por Eloy.

El escritor insiste en afirmar que nació en un hogar antiperonista, como si no se notara en su obra literaria y confiesa a la vez que quiso imitar a Sarmiento en el Facundo en la operación de desprestigio: "Y eso que Facundo era un tipo bien educado... dejó un buen recuerdo en Tucumán y La Rioja... Y claro esa figura de hiena, de leopardo, de león salvaje que Sarmiento crea prevalece en la imaginación de los argentinos por sobre las del Facundo real". Él afirma que todo lo que escribió sobre Perón lo inventó.

Como Sábato en sus años mozos, mucho antes de sus amables tertulias con Videla, hace por lo menos un sospechoso hincapié en el origen familiar de Perón. Para terminar, en un acto políticamente correcto, dice que respeta al Peronismo como una vocación, defensa o deseo de justicia, pero igual le sale la hilacha: "Una época en la que recibieron dádivas"... No hay nada que hacerle con los liberales de supuesta izquierda en la Argentina... el reparto de la renta nacional que instala el Peronismo en la Argentina es, para estos melancólicos de Sarmiento, Mitre y Roca una dádiva que en esa Argentina próspera de 1880 a 1930 existía en muy pocas manos.

Don Eloy parece cumplir la premisa de Manuel Ortiz Pereyra que 1928 decía: "En nuestro país los literatos ejercen el mismo oficio que el campana del carterista, cuya misión consiste en entretener, estrujar o distraer al candidato mientras el punguista le sustrae la cartera con un suave pasecito de la mano. El literato argentino representativo de la intelectualidad argentina escribe versos, novelas, cuentos y narraciones de entretenimientos, se inspira un poco más y hace poesías de las buenas, de esas que hacen parar los pelos de punta... Entonces entra en operaciones el descuidista y nos sustrae el trigo, el maíz, la carne con una suavidad tan delicada como la del lancero auténtico de la plataforma del ómnibus". Hay que admitir, Don Arturo Jauretche se lo perdió: semejantes zonceras de clase media hubieran hecho su delicia.

Walter Besuzzo

Aldo Ulises Jarma dijo...

Gracias Walter por el aporte: me había olvidado del "incidente" en la Feria del Libro.
Veo que tenemos los mismos "blancos". A propósito de ello, ¿Te imaginás lo que opinaría D'Elia?
Un abrazo.

Javier Noguera dijo...

Muy bueno el análisis amigo, coincido plenamente. También comparto tu honesto reconocimiento a su pluma.

Fernando (Nerd Gaucho) dijo...

Excelente nota.

Y gracias por la mención/link!.

PD: te mande un mail.