lunes, 9 de marzo de 2009

¿Y SI ÉSTOS NOS GOBERNARAN?


No hago más que reproducir algunos párrafos de una nota de Clarín:

"Ni alianza, ni concertación, ni frente cívico, ni convergencia. Los dirigentes de la Coalición Cívica y la UCR tienen claro cuales son las palabras que -por estar desgastadas ó vinculadas a otros espacios- no deben figurar en el nombre de su armado electoral. Pero les cuesta horrores consensuar uno que los identifique. Y el asunto disparó los primeros tironeos en la sociedad política.

La necesidad de encontrar una "marca" para la nueva construcción surgió a partir de la incomodidad que encontraban los propios negociadores para definirse. "¿Qué somos: la Coalición más la UCR, Carrió y Morales, la oposición no peronista?", le contó a Clarín que se interrogan unos y otros en las reuniones.

La salida fue consultar a expertos en márketing electoral. Acordaron pedir asesoramiento a consultoras políticas, entre ellas Poliarquía. Mora y Araujo y Analogías. Y la semana pasada se abrió un "concurso" de ideas, de la que participan conocidas agencias de publicidad, como Zorroaquín, Gowland y Persuasión.

Un creativo les recomendó llamarse ARCO, abreviatura de Argentina en Construcción. No les cerró. "Deja la pelota picando para que digan que nos van a llenar de goles", graficó un dirigente con pasión futbolera. Menos gustó la propuesta del logo, con los tonos del arco iris. "Identifica al movimiento gay", dijeron.

Provisoriamente le llaman confluencia, acuerdo ó armado. De todo menos alianza, por los malos recuerdos. Pero la sociedad entre lilitos y radicales sigue buscando una identidad. Casualidad o no, lo mismo le pasa al trío Macri-Solá-De Narváez"

Acá la nota completa

No está mal. Comenzaron por preguntarse: ¿Qué somos? El problema es que NUNCA lo sabrán, y si llegaran a gobernar no tardarían en preguntarse dos cosas: ¿Qué hacemos acá? y ¿Cuándo nos vamos?

sábado, 7 de marzo de 2009

NO ME GUSTA FACEBOOK ¿Y QUÉ?


Todavía varios incautos, que seguramente no conocen mi prédica anti-facebook de larga data (casi diría que fui un pionero en ello), me siguen enviando correos para ser “mi amigo” en Facebook.

Otros me lo dicen personalmente: ¿cómo puede ser que no estés en Facebook? Me explican que es una “herramienta imprescindible en el mundo de hoy”, o que gracias a Facebook se encontraron con amigos que no veían hace rato, o bien que les sirve para “chusmear” y ver “qué hacen los otros”, para tener “más amigos” o ser “invitados a fiestas o eventos”.

Y aquí es dónde juega un papel central la voluntad de ser igual a los demás, de no desentonar, de no diferenciarse. Y no tiene nada que ver con la clase social sino tal vez con algo más subterráneo, más visceral: un diferente es alguien que también está al margen, que no pertenece a ninguna parte y muchos no quieren exponerse a las consecuencias. Se trata, entonces, de “pertenecer”, de no quedarse sólo.


En una novela de ciencia ficción cuyo título no recuerdo, los marcianos habían conquistado la tierra y quedaba sólo un último reducto de defensores humanos asediado por fuerzas destructoras. En el último ataque el comandante dirigió una mirada de despedida a sus hombres, y se dio cuenta de que también ellos eran marcianos. Cierto. El postpensamiento triunfa y esto quiere decir que nosotros también estamos ya muy marcianizados. Así avanza y avanzará Facebook.

Hace poco, Facebook fue desmenuzado por Rudy en Sátira 12:

“La soledad es un tema del pasado, además de ser un tema de Spinetta. Ahora, para saber cómo es la soledad, tenés que estar sin compu, porque si no ¡el mundo es tuyo! Bueno... ¡No es tuyo, pero te lo prestan! ¿Y sabés por qué te lo prestan? ¡Porque son tus amigos, te quieren, asisten a tus eventos, te confirman, te dan toques, te mandan mensajes; abrazos, besos, y todo lo que se te pueda ocurrir, desde la virtualidad del ciberespacio!

Sí, lector, el mundo no es más La Tierra; el mundo ahora es el Facebook donde todos somos amigos y nos queremos mucho…

Y quizá la Historia deje de ser Historia y se transforme en eventos”


Mientras tanto, a la hora de disfrutar mi tiempo libre o tomarme una tregua de la vida, seguiré prefiriendo sentarme en la terraza de un bar a ver pasar la vida, para decir con Arturo Pérez Reverte: “Las terrazas de los bares son ojeaderos claves, atalayas imprescindibles a la hora de mirar despacio, sin prisa, intentando desentrañar los porqués de las cosas y de las gentes. Así que procuro utilizarlas. Entonces abro un libro, pido un café, y leo un rato levantando la cabeza entre página y página. Alguien que pasa, un modo de andar, una mirada, un gesto, unos zapatos, una sonrisa, pueden cobrar de pronto significados apasionantes y reclamar su propia historia, real o imaginada, estableciéndose misteriosos lazos entre lo que lees y lo que ocurre ante tus ojos”

En el medio, seguramente, me perderé de tener cientos de “amigos” en Facebook. A propósito, ¿Se puede ser “AMIGO” de 100, 200 o 1000 personas? ¿De qué sirve ese criterio absurdamente cuantitativo? La amistad se parece a la vida: lo que realmente sirve es la intensidad con que se vive. Todos sabemos que los auténticos amigos de una vida se cuentan con los dedos de las manos. Facebook, por esencia, propicia la banalización de la amistad.

Además, ¿Cuál es la utilidad de saber qué están haciendo “en este instante” mis 247 o 356 “amigos” o los eventos a los que asistirán? ¿Para qué carajo sirve integrar un “grupo facebook”, generalmente plagados de consignas facistoides y ridículas?


Y es que NO HAY MAGIA EN FACEBOOK, no hay poesía, no hay sensualidad. Y si no hay nada de eso, para mí la vida está en otro lado: también hay que encontrarle la poesía al presente, no solamente al pasado. Hay, sí, mucho puterío, mucho exhibicionista y muchos vouyer, mezclados con gente que tiene la sana y humana intención de sociabilizar.

No cuenten conmigo. Me gusta mirarle la cara a mis amigos, reír con ellos, putear y arreglar el mundo sentados frente a frente. O caminar, simplemente caminar. Me acordé de un cuento de Ray Bradbury que leí en mi adolescencia: El Peatón, del que reproduzco un fragmento:

Entrar en aquel silencio que era la ciudad a las ocho de una brumosa noche de noviembre, pisar la acera de cemento y las grietas alquitranadas, y caminar, con las manos en los bolsillos, a través de los silencios, nada le gustaba más al señor Leonard Mead. Se detenía en una bocacalle, y miraba a lo largo de las avenidas iluminadas por la Luna, en las cuatro direcciones, decidiendo qué camino tomar. Pero realmente no importaba, pues estaba solo en aquel mundo del año 2052, o era como si estuviese solo. Y una vez que se decidía, caminaba otra vez, lanzando ante él formas de aire frío, como humo de cigarro…


Leonard Mead dobló por una calle lateral hacia su casa. Estaba a una manzana de su destino cuando un coche solitario apareció de pronto en una esquina y lanzó sobre él un brillante cono de luz blanca. Leonard Mead se quedó paralizado, casi como una polilla nocturna, atontado por la luz.


Una voz metálica llamó:

_Quieto. ¡Quédese ahí! ¡No se mueva!

Mead se detuvo.

_¡Arriba las manos!

_Pero... dijo Mead.

_¡Arriba las manos, o dispararemos!

_¿Su nombre? dijo el coche de policía con un susurro metálico.

Mead, con la luz del reflector en sus ojos, no podía ver a los hombres.

_ Leonard Mead, dijo.

_ ¡Más alto!

_ ¡Leonard Mead!

_ ¿Ocupación o profesión?

_ Imagino que ustedes me llamarían un escritor.

_ Sin profesión, dijo el coche de policía como si se hablara a sí mismo.

La luz inmovilizaba al señor Mead, como una pieza de museo atravesada por una aguja.

_ Sí, puede ser así, dijo.

No escribía desde hacía años. Ya no vendían libros ni revistas. Todo ocurría ahora en casa como tumbas, pensó, continuando sus fantasías. Las tumbas, mal iluminadas por la luz de la televisión, donde la gente estaba como muerta, con una luz multicolor que les rozaba la cara, pero que nunca los tocaba realmente.

_ Sin profesión, dijo la voz de fonógrafo, siseando. ¿Qué estaba haciendo afuera?

_ Caminando, dijo Leonard Mead.

_ ¡Caminando!

_ Sólo caminando, dijo Mead simplemente, pero sintiendo un frío en la cara.

_ ¿Caminando, sólo caminando, caminando?

_ Sí, señor.

_ ¿Caminando hacia dónde? ¿Para qué?

_ Caminando para tomar aire. Caminando para ver.

_ ¡Su dirección!

_ Calle Saint James, once, sur.

_ ¿Hay aire en su casa, tiene usted acondicionador de aire, señor Mead?

_ Sí.

_ ¿Y tiene usted televisor?

_ No.

_ ¿No?

Se oyó un suave crujido que era en sí mismo una acusación.

_ ¿Es usted casado, señor Mead?

_ No.

_ No es casado, dijo la voz de la policía detrás del rayo brillante.

La luna estaba alta y brillaba entre las estrellas, y las casas eran grises y silenciosas.

_ Nadie me quiere ¾dijo Leonard Mead con una sonrisa.

_ ¡No hable si no le preguntan!

Leonard Mead esperó en la noche fría.

_ ¿Sólo caminando, señor Mead?

_ Sí.

_ Pero no ha dicho para qué.

_ Lo he dicho; para tomar aire, y ver, y caminar simplemente.

_ ¿Ha hecho esto a menudo?

_ Todas las noches durante años.

El coche de policía estaba en el centro de la calle, con su garganta de radio que zumbaba débilmente.

_ Bueno, señor Mead, dijo el coche.

_ ¿Eso es todo?, preguntó Mead cortésmente.

_ Sí, dijo la voz. Acérquese. Se oyó un suspiro, un chasquido. La portezuela trasera del coche se abrió de par en par. Entre.

_ Un minuto. ¡No he hecho nada!

_ Entre.

_ ¡Protesto!

_ Señor Mead...

Mead entró como un hombre que de pronto se sintiera borracho. Cuando pasó junto a la ventanilla delantera del coche, miró adentro. Tal como esperaba, no había nadie en el asiento delantero, nadie en el coche.

_ Entre.

Mead se apoyó en la portezuela y miró el asiento trasero, que era un pequeño calabozo, una cárcel en miniatura con barrotes. Olía a antiséptico; olía a demasiado limpio y duro y metálico. No había allí nada blando.

_ Si tuviera una esposa que le sirviera de coartada... ,dijo la voz de hierro. Pero...

_ ¿Hacia dónde me llevan?

El coche titubeó, dejó oir un débil y chirriante zumbido, como si en alguna parte algo estuviese informando, dejando caer tarjetas perforadas bajo ojos eléctricos.

_ Al Centro Psiquiátrico de Investigación de Tendencias Regresivas.


¿Será ese mi destino? Puede ser, nunca hice concesiones al mal gusto.

Mientras tanto, y a pesar de Facebook, el hombre seguirá siendo lo que es: el tortuoso y laberíntico impulso que lo induce a dibujar una vida que rara vez se parecerá a su proyecto de vida ni a su perfil de Facebook. Sólo viviendo nos conocemos. La vida nos delata. No Facebook.

jueves, 5 de marzo de 2009

PETER SELLERS ANTICIPÓ EL FIN DE DE ANGELI

Me creerán cuando vean este fragmento de la película THE PARTY, una extraordinaria metáfora sobre el final del energúmeno (más conocido ahora como "el hincha pelotas") de Gualeguaychú:


miércoles, 4 de marzo de 2009

¿QUÉ SERÁ DE LA VIDA DE CLETO EN ESTE INSTANTE?


Ahora que arreglaron con el campo, ¿ de qué se disfrazará Cleto? En el momento de gloria de Cobos sostuve que su estrella esta destinada a extinguirse y que su papel en la historia sería tristísimo.

También vengo diciendo hace rato que De Angeli me tiene hinchado las pelotas. Ahora que estalló el nido de caranchos de las patronales agrarias sólo puedo decir con una amplia sonrisa: Bienvenido al club Buzzi.
Ayer se apagaron dos estrellas fugaces.
¿Vieron qué linda es la política?

lunes, 2 de marzo de 2009

¡LILITA Y CARUSO LOMBARDI UN SOLO CORAZÓN!

Hoy lanzo este desafío: ¿Qué tienen en común Lilita Carrió y Caruso Lombardi (el director técnico de Racing)? Les dejo este par de videos de ayudita:
Caruso Lombardi:




Este es el último video de Lilita que subió Mundo Perverso y no tiene desperdicio: la pitonisa se larga a predecir los próximos 5 años DEL MUNDO (Argentina ya le queda chica) con frases apocalipticas del siguiente tenor: "NO VA A QUEDAR EUROPA" "SE ESTÁ CAYENDO EL ASIA".
Increíble: hace tres años que viene diciendo que se cae Kirchner, Cristina no llegaba a diciembre y resulta que antes se caen Asia y Europa. Ahh... pero aclara: "somos el hazmerreir del mundo"...
Sí... sobre todo si están viendo este video:



Pero volvamos a lo nuestro. Anoten las coincidencias que encontré entre Lilita y Caruso:

1) Para Lilita "estamos en tiempo de descuento". A Racing le empataron en tiempo de descuento.
2) Caruso dijo que no dirigiría más. Carrió dijo que no sería nunca más candidata.
3) Ambos dicen que son honestos.
4) Caruso quiere convencer a la gilada de la popular. Carrio quiere convencer a la gilada de la clase media.
5) Caruso se cree el "ogro" Fabbiani. Lilita ES el "ogro" Fabbiani
6) Caruso quiere que echen al árbitro. Lilita quiere que echen a Cristina
7) Caruso tiene buen ojo para elegir jugadores desconocidos. Lilita eligió a Prat Gay y a Patricia Bullrich.

Vamos futboleros ... ayuden un poco en esta patriada...

domingo, 1 de marzo de 2009

¡HOLA SUSANA! TE DIGO MÁS...


Susana Giménez, una de las "divas de la dictadura" (sume a Mirtha Legrand y a Moria Casan), acaba de declarar: "Termínenla con los derechos humanos... el que mata debe morir"
Al margen de que hubiera sido "revelador" que tuviera ese discurso en plena dictadura militar, supuestamente ahora dijo esas palabras facistoides dolorida por el asesinato cruel de un amigo.
Es cierto, tiene derecho a estar afectada por su pérdida y hasta perder el juicio por ello. Sin embargo, en este caso, Susana Giménez dijo LO QUE PIENSA y pensó siempre.
Este blog les deja "en exclusiva" la prueba de que su dolor no influyó en sus palabras. La charla con Maurizio no tiene desperdicio:



jueves, 26 de febrero de 2009

RECUERDOS DEL FUTURO 2


Gracias a mi amigo Javier Noguera, que me lo envió por mail, pude leer este interesante artículo de Naomí Klein que quiero compartir con Uds. Vale la pena:


"Al ver a las multitudes islandesas que golpean cacerolas hasta provocar la caída de su gobierno, recordé un cantito de los grupos anticapitalistas, allá por 2002: "Ustedes son Enron. Nosotros Argentina". Su mensaje era muy simple. Ustedes -políticos y gerentes ejecutivos apiñados en alguna cumbre comercial- son los despilfarradores y corruptos dirigentes de Enron (por supuesto, no conocemos ni a la mitad del total). Nosotros -la chusma que está en la calle- somos como el pueblo de la Argentina, que en medio de una crisis económica pavorosamente similar a la nuestra salió a la calle haciendo sonar las cacerolas. Ellos gritaban: "¡Que se vayan todos!", y obligaron a dimitir a una procesión de cuatro presidentes en menos de tres semanas.
Lo que dio características únicas al levantamiento de la Argentina de 2001-2002 fue el hecho de que no estaba dirigido contra un partido político en particular, ni siquiera contra la corrupción en general, en un sentido abstracto. El objetivo era el modelo económico dominante? Aquélla fue la primera sublevación contra el capitalismo desregulado contemporáneo.
Ha llevado un tiempo, pero desde Islandia hasta Letonia, desde Corea del Sur hasta Grecia, el resto del mundo finalmente está teniendo su momento de ¡que se vayan todos!
Las estoicas matriarcas islandesas que golpeaban sus cacerolas hasta dejarlas chatas mientras sus hijos saqueaban la heladera en busca de proyectiles (huevos, con seguridad, pero? ¿yogurt?) son el eco de las tácticas que se hicieron famosas en Buenos Aires. También es similar la furia colectiva contra las elites que hundieron a un país floreciente y creyeron que saldrían impunes.
Tal como lo expresó Garden Jonsdottir, una oficinista islandesa de 36 años: "Ya he tenido bastante de todo esto. No confío en el gobierno, no confío en los bancos, no confío en los partidos políticos y no confío en el FMI. Teníamos un buen país, y ellos lo arruinaron".
Otro eco de Buenos Aires: en Reikiavik, los manifestantes, evidentemente, no quedarán satisfechos con un simple cambio de cara en el gobierno (aun cuando la nueva primera ministra sea lesbiana). Quieren ayuda para el pueblo, no sólo para los bancos; investigaciones penales de la debacle, y una profunda reforma electoral.
En estos días también se pueden escuchar demandas semejantes en Letonia, país cuya economía se ha contraído más que en cualquier otro de la Unión Europea, y donde el gobierno también ha tambaleado. Durante semanas, la capital ha sido sacudida por protestas y manifestaciones, incluyendo un disturbio de grandes proporciones el 13 de enero, en el que se usaron adoquines como proyectiles. Como ocurre en Islandia, los letones están indignados porque sus dirigentes rechazan toda responsabilidad por la crisis. Cuando un periodista de Bloomberg TV le preguntó cuál había sido la causa de la crisis, el ministro de Finanzas letón se encogió de hombros: "Nada en especial", respondió.
Pero los problemas de Letonia son indudablemente especiales: las mismas políticas que permitieron al "Tigre del Báltico" crecer a un ritmo del 12 por ciento en 2006 son las que hacen ahora que se contraiga violentamente, con un índice que se calcula en un 10 por ciento. El dinero, liberado de toda barrera, sale tan rápidamente como entra, y mucho se desvía hacia los bolsillos de los políticos. (No es una coincidencia que muchos de los casos perdidos de hoy sean los "milagros" de ayer: Irlanda, Estonia, Islandia, Letonia).
Otra cosa argentinesca flota en el aire. En 2001, la dirigencia argentina respondió a la crisis con un brutal paquete de austeridad prescripto por el Fondo Monetario Internacional: nueve mil millones de reducción de gastos, que en gran parte se quitaron de los sectores de salud y educación. Esto demostró haber sido un error fatal. Los sindicatos organizaron una huelga general, los maestros sacaron sus clases a las calles y las manifestaciones y protestas se hicieron incesantes.
La misma negativa de base a soportar el más duro castigo de la crisis cohesiona a muchas de las protestas actuales. En Letonia, la furia popular se ha concentrado en contra de las medidas de austeridad del Gobierno -despidos masivos, reducción de los servicios sociales y brutal disminución de los salarios del sector público-, todas ellas destinadas a lograr que el país califique para un préstamo de emergencia del FMI (no, nada ha cambiado).
En Grecia, los disturbios de diciembre se produjeron después de que la policía disparara contra un adolescente de 15 años. Pero lo que ha mantenido activos a los griegos, con los agricultores aceptando el liderazgo de los estudiantes, ha sido la respuesta que el Gobierno ha dado a la crisis: los bancos recibieron un rescate de 36.000 millones, mientras que se redujo la pensión de los trabajadores, y los agricultores no recibieron prácticamente nada.
A pesar de los inconvenientes que les causan los tractores que bloquean las rutas, el 78 por ciento de los griegos dice que las demandas de los agricultores son razonables.
De manera similar, la reciente huelga general en Francia -provocada, en parte, por los planes del presidente Sarkozy de reducir drásticamente el número de maestros- inspiró el apoyo del 70 por ciento de la población.
Tal vez el nexo más firme que conecta esta reacción global sea el rechazo de la lógica de las "políticas extraordinarias", la expresión acuñada por el político polaco Leszek Balcerowicz para describir la manera en que, en una crisis, los políticos pueden ignorar las regulaciones legislativas e introducir apresuradas reformas impopulares. Ese truco se está agotando, tal como lo descubrió recientemente el gobierno de Corea del Sur. En diciembre, el partido gobernante intentó usar la crisis para implantar por la fuerza un muy polémico acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos. Llevando a un nuevo extremo la decisión política a puertas cerradas, los legisladores se encerraron en el recinto para poder votar en privado, construyendo una barricada contra la puerta con escritorios, sillas y sofás.
Los políticos de la oposición no estaban dispuestos a aceptarlo: con mazas y una sierra eléctrica entraron en el recinto y protagonizaron una ocupación del Congreso durante 12 días. El voto se demoró, dando lugar a más debate? Una victoria de la nueva clase de "política extraordinaria".
Aquí, en Canadá, la política es mucho más amigable, pero, de todas maneras, ha estado sorprendentemente agitada. En octubre, el partido conservador ganó las elecciones con una plataforma muy poco ambiciosa. Seis semanas más tarde, nuestro primer ministro dejó al descubierto su ideología, al presentar una ley presupuestaria por la que se despojaba a los trabajadores del sector público del derecho a la huelga, se cancelaba la financiación pública de los partidos políticos. Ese proyecto carecía de previsiones de estímulo económico. Los partidos opositores reaccionaron formando una coalición histórica que no llegó a asumir el poder debido a una abrupta suspensión del Parlamento. Los conservadores acaban de volver al ruedo con un presupuesto corregido: las políticas preferidas de la derecha han desaparecido, y abundan los estímulos económicos. La pauta está clara: los gobiernos que responden a la crisis creada por la ideología del libre mercado con una aceleración de la misma agenda desacreditada no sobrevivirán para poder contar la historia. Tal como los estudiantes italianos han estado gritando últimamente por las calles: "¡Nosotros no pagaremos por la crisis de ustedes!"

sábado, 21 de febrero de 2009

AMARCORD


Hacía mucho que no actualizaba mi sección de "Las mejores escenas de las grandes películas". Y, para hacerlo, eligo una de mis películas preferidas: AMARCORD de Federico Fellini, que obtuvo el Oscar como mejor película extranjera en 1973.
El título del filme significa "yo me acuerdo..." en el dialecto de la romagna (región de Rimini, donde nació Fellini), y nos transporta a la italia fascista de la década del 30: y nadie describió mejor al fascismo que Fellini en "Amarcord": se ríe del régimen, de la educación, de la iglesia, con sus clásicas caricaturas de personajes inolvidables. Juega magistralmente con la poesía, ironía y, como no, hasta con el sexo.

En esta escena del baile en el "Grand Hotel" se aprecia como la bellísima música de Nino Rota se llega a convertir en un personaje más de la película (uno de los principales):



En esta otra, una de las mejores, "el loco de la familia" se sube a un árbol y para bajarse exige: "quiero una mujer...". Algunos comienzan a dudar si estará loco...



¿Que pasa que ya nadie hace películas como esta? ¿Me estaré volviendo un viejo nostálgico?


miércoles, 18 de febrero de 2009

OBAMA EN SU LABERINTO: EL DOLOR DE YA NO SER


El presidente Barack Obama apeló a lo único que encontró a mano: un plan de rescate por casi 800 mil millones de dólares que le suplicó aprobar al Congreso.

¿Garantías de éxito? Ninguna. Veamos porqué:

La madre de todas las burbujas:

Señala Raúl Dellatorre en Página 12: “Sabe que transita por un terreno extremadamente peligroso. El nivel de endeudamiento en el que está entrando Estados Unidos, a través de la sucesiva emisión de bonos del Tesoro cada vez que lanza un plan de salvataje, está inundando la plaza mundial de papeles de la deuda en una dimensión inimaginable, aun para el país con la economía más poderosa del mundo. Si se imaginara sólo por un momento que los inversores sospecharan de la incobrabilidad de una deuda que ya supera los 11 billones (millones de millones) de dólares, la conclusión seguramente será que estaríamos ante una catástrofe varias veces superior a la crisis actual. O, dicho de otro modo, ante la probable y quizás verdadera dimensión de la crisis actual. ¿Es mucho? Veamos.

Cualquier otro país, para tener déficit permanente en cuenta corriente, debería endeudarse hasta el punto que alguien le imponga un brutal ajuste. De nada le valdría emitir, porque nadie aceptaría su moneda. A Estados Unidos, en cambio, nadie le impone nada y todos aceptan su moneda. “Es una ventaja tecnológica, es el único país del mundo que tiene la maquinita de hacer dólares”, dijo alguna vez Ben Bernanke, cuando aún no era titular de la Reserva Federal de Estados Unidos. Sonó gracioso. Hablaba en serio.

Estados Unidos le saca productos al resto del mundo y a cambio le da dólares y bonos de su deuda. Cualquier país que emite moneda en exceso genera inflación. Estados Unidos también, pero no inflación interna, sino en el resto del mundo, donde van a parar los dólares. Se endeuda, llena de bonos a sus socios y les traslada inflación. Ningún otro país provocaría ese resultado con su déficit comercial, trasladándole el costo al resto.

Todo lo dicho viene pasando desde hace casi una década, prácticamente coincidiendo con los años de George Bush en el gobierno. La pregunta es cómo sigue o, como diría un presunto analista, “si el modelo es sustentable”. Por ahora, la política sigue siendo lanzar monumentales planes de rescate en base a endeudamiento en bonos. Los de Bush eran para salvar a los bancos. Obama sigue con los salvatajes al sistema financiero, pero lanza otros para el sector productor de bienes, apostando a resurgir de la crisis. Lo inmediato es que aumenta la emisión de bonos y la deuda, mientras que el objetivo de recuperación está por verse si se cumple.

Pero la mayor parte del stock de títulos de la deuda de Estados Unidos está en las arcas de bancos centrales. Más de la mitad de la deuda, 5,8 billones de dólares, está en poder de dichas instituciones y particulares fuera de Estados Unidos, con China y Japón a la cabeza (más de 650 mil millones el primero, casi 600 mil el segundo). Si tan sólo amagaran desprenderse de una parte, el valor de los bonos estadounidenses se derrumbaría. Pero, por ahora, nadie lo hace. Están asociados a la suerte del valor de esos bonos: una caída en su precio también significaría un fuerte quebranto en los mismos bancos centrales que lo poseen.

Esa dependencia mutua sólo indica que, muy probablemente, no serán los bancos centrales asiáticos los que iniciarían una corrida o despegue. Pero nadie podría asegurar que guardarán igual conducta si la corrida la inicia otro. Puede que no quieran ser los primeros en salir, pero tampoco querrían ser los últimos.

¿Qué posibilidad hay de que “otros”, innominados, inicien una corrida contra los bonos estadounidenses? Hoy, como fue dicho, sus rendimientos son bajísimos, pero se consideran “seguros” mientras se piense que no va a caer su valor de mercado. Pero bastaría que los inversores individuales recuperen su propensión al riesgo para que busquen rendimientos más atractivos en papeles privados. Esto sucedería, por ejemplo, si se observa una recuperación sostenida de la actividad económica y las acciones de empresas vuelven a ser tentadoras. Si ocurriera que la actitud de los inversores individuales arrastrase a los inversores institucionales, resultaría que el mejor escenario para la economía podría ser el peor para los bonos estadounidenses.

¿Qué pasaría con los bonos si la crisis se prolonga, si la situación de debilidad de la economía estadounidense no se disipa y más sectores económicos entran en crisis? La alternativa de más intervención oficial, más planes de salvataje, supone más necesidades de financiamiento y, por tanto, mas emisión de bonos. ¿Hasta cuando es posible, antes de convertirse en una burbuja a punto de estallar? No son pocos los que sostienen que ese límite ya está demasiado cerca, si no es que ya se atravesó. Es decir, el peor escenario para la economía también podría ser el peor para los bonos.

En un reciente artículo, Rubén Ramallo, catedrático de la Universidad de Palermo, repasa y cita varios comentarios de origen estadounidense señalando la creciente preocupación sobre el futuro de los bonos del Tesoro. Muchos prevén un final catastrófico, la más contundente fue la revista especializada en inversiones Barron’s, que alertó “Salgan ya” (“Get out now!”) a sus lectores con bonos. Otros advierten que la tendencia de los bancos centrales es a la venta y no a la compra de títulos del Tesoro estadounidense.

Los bonos, no hay duda, se han convertido en otra burbuja, pero la Gran Burbuja. La que abarca a todas las demás: la de las acciones tecnológicas, la inmobiliaria, la crediticia, etc. El drama es que, esta vez, tendría un alcance desmesurado, por el grado de exposición de las principales economías del mundo y por lo que representan éstas en la economía global. Todo el modelo de acumulación estaría en juego. ¿Alguien se imagina el final del neoliberalismo como un monstruo que se devora a sí mismo?


¿Donde está la locomotora?

El suplemento IECO de Clarín reprodujo una muy interesante nota del diario New York Times, donde se señala:

El crecimiento es la única vía que tiene un gobierno para pagar sus deudas de un modo relativamente rápido e indoloro, al permitir que los ingresos fiscales aumenten sin que los impuestos tengan que subir. Esto es, en esencia, lo que sucedió en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Cuando culminó el conflicto bélico, la deuda del gobierno federal equivalía al 120% del producto bruto interno (más del doble de alto que el nivel estimado para fines del año próximo). El rápido crecimiento económico de los años 50 y 60 ­más del 4% anual, frente al 2,5% en esta década­ pronto redujo esa deuda.

Sin embargo, esta vez existen temores reales de que la economía de los Estados Unidos no crecerá lo suficiente para cancelar sus deudas fácilmente y mejorar los niveles de vida, como sucedió en las décadas posteriores a la guerra. La fraternidad de economistas expertos en crecimiento predice que la economía, en su rumbo actual, crecerá más lento en los próximos veinte años que en los últimos veinte.

¿De dónde provendrán los recursos nuevos y genuinos de crecimiento? Wall Street no solucionará los problemas económicos de la nación. Tampoco Detroit (sede de la industria automotriz), obviamente. Ni Silicon Valley, al menos no por sí solo. Mucho antes de que estallara la burbuja inmobiliaria, las enormes ganancias en productividad a raíz del boom tecnológico de los años 90 parecían irse agotando, lo que sugiere que Internet tal vez no pueda alimentar décadas de crecimiento económico como lo hicieron los inventos industriales de comienzos del siglo XX. El crecimiento económico anual en esta década, aun excluyendo las contribuciones funestas que 2008 y 2009 aportarán al promedio, fue el más lento de todas las décadas desde los años 30.

Así, por primera vez en más de 70 años, el epicentro de la economía estadounidense puede ubicarse fuera de California o Nueva York o del Midwest industrial. Se lo puede ubicar en Washington. Washington no tendrá simplemente la tarea de sacar a la economía de la crisis inmediata. También deberá dilucidar cómo poner a la economía estadounidense en un camino más sustentable, para que logre un crecimiento veloz, de alcance generalizado y sin el beneficio de una burbuja.

Cabe agregar algo que el artículo no dice: hoy no se puede apelar a la locomotora de una gran guerra: sabemos que basta con apretar unos pocos botones para destruir todo. Y las guerras de baja intensidad (Irak y Afganistán) están empantanadas, para ser suaves en el calificativo “militar”, y perdidas en la opinión pública mundial.

Para peor, Obama enfrenta poderosísimos lobbies: el complejo militar – industrial, Wall Street, las grandes petroleras, las empresas del carbón, la American Medical Association y los sindicatos docentes. Y necesariamente habrá ganadores y perdedores.

Teoría de la dependencia:

En ese contexto internacional, estoy convencido de que el capitalismo neoliberal conocido MURIÓ, y sólo podrá ser superada esta crisis económica mundial reformulando todas las instituciones y “dogmas neoliberales” fracasados: el F.M.I., el Banco Mundial, el dólar como reserva de moneda mundial, la farsa del libre comercio (todos los países están apelando al proteccionismo como mecanismo de defensa), discutir en serio las energías sustitutivas al petróleo, el combate al cambio climático y finalmente, lo más importante: si las normas internacionales rigen sólo para los países débiles y son continuamente pisoteadas por los poderosos no hay sistema legal ni económico posible.

En resumen, la hegemonía norteamericana terminó junto con el neoliberalismo: E.E.U.U. no podrá salir SOLO de esta crisis. El plan de “rescate” de Obama no deja de ser un manotazo de ahogado de un país nostálgico de los tiempos de la unilateralidad fenecida.

Y es que aceptar la necesidad de cualquier cambio en el esquema mundial naciente de la post segunda guerra mundial implicará la segura pérdida de poder de E.E.U.U. y la aceptación de la multilateralidad ya palpable.

Y como sabemos de sobra los latinoamericanos: A NADIE LE GUSTA SENTIRSE DEPENDIENTE. Menos aún a un imperio en decadencia.

lunes, 16 de febrero de 2009

ETICA PERIODÍSTICA


¿Cuál es el límite en que el periodismo deja de ser tal y se transforma en simple basura? Para responder esta pregunta, habrá que analizar la tapa de hoy del diario "Crítica", que corta una frase de la Ministra de Salud Graciela Ocaña para construir su titular principal "sensacionalista" y antikirchnerista del día.
Ocaña había dicho: - "Cobos es un buen hombre, equivocado, porque yo lo voté para que acompañe a la Presidenta"

¡
Qué triste el papel de Lanata! ¡Y después la juega de progre ético!
Dice Gerardo Fernandez en el blog "Tirando al Medio": "No se cuándo, pero el blanqueo mediático tendrá que llegar. Para poner las cosas en su lugar y para que se sepa desde dónde provienen los manijazos, las manipulaciones y las mentiras hechas verdades.
Para ver, en definitiva, cuántos quedan en orsay...
Marche urgente un televing!!!"