Piensen en esta imagen: bancarse la elección como gobernador de Tucumán
en democracia del genocida
Bussi, todo adobadito con una cantidad aplastante de votos y una marcha previa de "las escobas" en la plaza Independencia, poblada de señoras paquetas blandiendo cada una su escobita en señal de limpiar la mugre en la provincia.
Creanmé: fue lo peor que me pasó en mi vida política. Al lado de eso, Macri y sus globitos parecen una peli infantil.
Le reconozco a Fito Paez su coherencia: no dijo nada diferente en ese artículo que no estuviera ya en sus canciones de la época menemista: Gente sin Swing o Ciudad de Pobres Corazones. Son sensaciones, descripciones de climas de época, que ahora ve corporizadas en el neomenemista Macri. El desahogo de un artista popular. Punto.
Pero la patria mediática opositora vio un filón y se le tiró encima. Saben lo que buscan: galvanizar a los que votaron a Macri, propiciar el "espíritu de cuerpo" de los "agredidos", y que salgan a putear a Fito en comentarios de diarios, radios, foros y donde sea... Faltaba más... el voto de baja calidad está en las provincias clientelistas del norte... ¿pero en Buenos Aires? Dejáte de joder...
Fito Páez y Durán Barba tienen razón:
Si les digo que ambos consideran de forma idéntica a gran parte de esa mitad del electorado porteño que votó a Macri, ¿me creen?
¡Tengo pruebas eh! Hay que leer al enemigo, estudiar sus estrategias, para así poder elaborar las nuestras. Eso es justo lo que no venimos haciendo en Buenos Aires.
Miren este fragmento de un libro del consultor ecuatoriano de Macri (Mujer, Sexualidad, internet y política: los nuevos electores latinoamericanos; Jaime Durán Barba y Santiago Nieto, año 2006, página 43):
"... los nuevos electores que se incorporaron masivamente a los padrones no son semejantes a los antiguos electores. Antes, los que participaban en la política eran parte de una élite que se interesaba más en los textos y las ideas. En la democracia contemporánea participan muchos votantes sin sofisticación intelectual, que dejaron en minoría a los "cultos". Los nuevos electores son, en gran parte, ciudadanos que estuvieron sometidos en la sociedad tradicional y no podían opinar. Hoy son mayoría, imponen su agenda y sus gustos. Una mentalidad elitista como la de Ortega y Gasset intuyó hace años el germen de este fenómeno, y lo expuso en su libro La rebelión de las masas. en él anticipó el triunfo de la "vulgaridad" y el "mal gusto" sobre la sofisticación intelectual. Vivimos en sociedades en que las masas eligen a presidentes que desvirtúan el castellano y que no han leído tres libros medianamente profundos a lo largo de toda su vida. En general, los intelectuales corren en desventaja. Ésta e otra consecuencia de esa masificación del electorado, de ese crecimiento que es propio de los enormes países y ciudades en que hoy vivimos".
¿Qué les parece? Para Durán Barba la "gente sin swing" es mayoría, y hoy trabajan y diseñan sus estrategias electorales casi exclusivamente sobre ese segmento, porque esas masas eligen a presidentes que desvirtúan el castellano y que no han leído tres libros medianamente profundos a lo largo de toda su vida (justo el perfil del cliente de Durán Barba ¿no?)
A ver... el problema que tenemos hoy en Buenos Aires es clarito: mientras ellos se concentran en obtener el voto de la "gente sin swing", nosotros nos enojamos porque no nos votan, cuando en realidad no hacemos NADA para que nos voten.
Por ejemplo: TODOS nuestros candidatos en Buenos Aires corresponden a perfiles que tanto yo como Fito Páez votaríamos gustosos: simbolos de los derechos humanos, militantes tradicionales, intelectuales, etc. El problema es que ninguno de ellos tiene capacidad de seducir, ni tan siquiera interpelar a los gustos y costumbres de la "gente sin swing", que al decir de Durán Barba son mayoría.
¿Se entiende?